Conocé nuestra historia

Descubrí la pasión y tradición detrás de cada botella

1855

El origen en Colonia Estrella

Como consecuencia de la inmigración italiana, se comienza a colonizar la región de "las chacras del pueblo del Carmelo", trayendo consigo la fé, la cultura del trabajo y la tradición del cultivo de la vid.
Fotografía conservada más antigua de la familia junto a otros emigrantes.
1869

Fundación de la Capilla de San Roque

Se erige la Capilla de San Roque, un símbolo de fe para los colonos que terminaría dándole nombre al Almacén de la Capilla. Este sitio se convierte en el epicentro social y espiritual de la comunidad de Colonia Estrella.
La capilla en los primeros años del siglo XX.
1870

Las primeras vides criollas

Don Angel Cordano, proveniente de Génova, planta las primeras vides de la variedad Criolla. Algunas de estas plantas originales superan hoy los 120 años y aún se conservan en un parral de la bodega actual.
Planta más antigua conservada en la actualidad.
1896

La Apuesta por la Vidiella

Se adquieren 500 estacas de la variedad Vidiella (Folle Noire). Aunque Don Angel fallece antes de verlas crecer, sus hijos Antonio y Juan (2da Generación) asumen el compromiso de plantarlas y cuidarlas continuando con el legado.
Retrato de Antonio Cordano (2da Generación), fundador del almacén.
1909

El Almacén y la Comercialización

Con la incorporación de variedades como la Nebbiolo, comienza una etapa de fuerte producción y expansión comercial. La familia establece el Almacén de la Capilla convirtiéndose en un punto de referencia para la venta de vinos de elaboración propia y otros productos de la zona para la comunidad.
Cartel original diseñado por un artista local alrededor del 1920. Base de la posterior estilización del logo actual.
1936

El Espíritu Cooperativo

Antonio y Juan Cordano (2da Generación), junto a sus hijos Angel y Antonio Cordano (3ra Generación) y otros pioneros de la zona, fundan la bodega cooperativa "El Curupí", fortaleciendo la industria vitivinícola de Carmelo hasta mediados del siglo XX.
Antiguo libro de contabilidad de la cooperativa expuesto en el Almacén.
1974

Renovación y Calidad

Tras la disolución de la cooperativa, Francisco Cordano (4ta Generación) toma las riendas de la bodega apostando por uvas de alta calidad enológica (Tannat, Merlot, Cabernet) y tecnología moderna para una capacidad de 250,000 litros.
Rediseño de etiqueta realizado por F. Cordano en 1975.
2012

Transformación Turística y Patrimonial

Ana Paula Cordano (5ta generación) a cargo de la bodega, recupera y reabre el histórico Almacén de ramos generales, integrando la producción con una propuesta ecoturística. Este cambio permitió que el público además de disfrutar los vinos, pueda vivir la historia del lugar, consolidando a la familia Cordano como una referente del patrimonio vitivinícola carmelitano.
Artículo publicado en 2015 por "The New York Time", el cual permitió abrir las puertas a un público internacional.
2024

Certificación sostenible

La familia recibe el reconocimiento de vitivinicultura sostenible. Este hito reafirma el compromiso de proteger el suelo y los recursos naturales para las futuras generaciones.
Sello presente en nuestras botellas que indica este logro.
Hoy

Nuestra esencia proyectada al futuro.

Sostenemos la cultura del trabajo y el respeto por la tierra que nos define desde un inicio. Hoy, nuestro compromiso es la mejora continua y la excelencia enológica, elaborando vinos que reflejan y honran fielmente nuestro origen. Apostamos a la calidad permanente y a la hospitalidad como pilares para que nuestra historia siga creciendo junto a cada visitante que recibimos.

Vení a conocernos

Si llegaste hasta acá es porque seguro valorás la autenticidad tanto como nosotros, es por esto que te invitamos a vivir esta historia en primera persona.

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